viernes, 21 de febrero de 2014

INICIACIÓN AL PARALELO


Unos comienzan a esquiar por probar algo nuevo, otros por  descubrir otro deporte, otros para disfrutar de unas vacaciones, otros por convencimiento de sus amigos…  Motivos  existen y muchos. Pero hay algo que tengo claro: todos pretenden, intentan, imitan, quieren o desean esquiar girando en paralelo. 

Ahora bien,  los hay quienes están dispuestos a pasar por un proceso de aprendizaje; también  los hay quienes aprenden sólos, poquito a poco y con sentido común;  y por último, los hay quienes intentan bajar en paralelo a toda costa y mal, a la mayor velocidad posible, y por supuesto en la pista más difícil de la estación.  Digamos que son los que creen que saben y no son más que un auténtico peligro.

Seamos lógicos… quien quiere aprender a esquiar bien, necesita algo más que fuerza, orgullo y poco respeto al medio.  El esquí, nos guste o no es un deporte técnico y aunque se puede aprender por imitación: no es suficiente. Mucho menos si nuestra idea preconcebida es la de imitar a los corredores de Copa del Mundo.

Lo sé, a nadie le apetece bajar en cuña. Los comienzos no son lo que imaginábamos y nos damos cuenta de que el proceso será un poco más largo de lo que quisiéramos. Pero nadie puede negar que la cuña es la base por la que todo esquiador debe pasar.  Es la que tarde o temprano determinará que todos tus pasos futuros sean firmes y contundentes evitando los estancamientos.

Y digo todo esto porque recuerdo lo largo que se me hizo empezar a esquiar en paralelo a pesar de la rapidez del proceso por el que pasé. Tenía la sensación de que ese momento no llegaría. Maldita cuña, pensaba a veces, jaja. Pero cuando lo conseguí, me  fui dando cuenta de que el paralelo y su perfeccionamiento era algo que jamás terminaría de seguir aprendiendo. Así que, qué mejor que invertir el tiempo que hiciera falta en esos primeros pasos del esquí.

Con todo esto, recomiendo no sólo a aquellos que debutan  sino también a aquellos que jamás han hecho una cuña (o que la han olvidado), que la aprendan.  ¿Por qué?, pues sobre todo porque nos enseña a mantener y asimilar unos apoyos y una posición del cuerpo que difícilmente de otra manera podemos conseguir. La sensación de apoyar y derrapar los esquís en cuña con seguridad, es lo que ayudará en definitiva a tener posteriormente el primer contacto con ese paralelo tan deseado.

Analizando mi proceso de aprendizaje y en función del orden y método que seguí para conseguirlo, he querido plantear este artículo desde la perspectiva de cómo aprender a derrapar.

Pero, ¿ qué es derrapar?: En el esquí decimos que derrapamos cuando deslizamos los esquís lateralmente a la pendiente. Se hace con ayuda de los cantos y esto nos ayuda a reducir la velocidad y a mantener firme nuestra trayectoria al terminar cada curva.


 CÓMO APRENDER A DERRAPAR EN PARALELO
He aquí una progresión de ejercicios que nos ayudan a llegar a nuestro objetivo. (Al lado de cada descripción el nombre técnico). Parto como continuación al artículo que realicé sobre TÉCNICA DE BASE, el cual finaliza con el aprendizaje del giro en cuña terminado en paralelo.


1. Giro en cuña terminado en paralelo. VIRAJE FUNDAMENTAL
Una vez que hemos conseguido hacer la cuña terminada en paralelo, la intención es ir reuniendo el esquí interior cada vez más rápido y esquiando a mayor velocidad. Inconscientemente, empezamos a hacer nuestros primeros derrapes.

2. Giro en cuña terminado en paralelo hacia un mismo lado repetidamente. GUIRNALDA EN VIRAJE FUNDAMENTAL
Nos dirigimos en cuña hacia la pendiente y giramos reuniendo el esquí  interior, finalizando derrapando con los dos esquís. De nuevo, abrimos la cuña dirigiéndonos hacia la pendiente y volvemos a girar hacia el mismo lado acabando en paralelo.

Para ayudar a que estos movimientos salgan mejor, extendemos ligeramente nuestras piernas cuando estamos en cuña y flexionamos (tobillos, rodillas, cadera) cuando empezamos a reunir los esquís en paralelo.

 



3. Derrapaje lateral con y sin ayuda de los bastones
Con este ejercicio aumentamos las sensaciones que debemos de tener al derrapar, y practicamos para hacerlo con los esquís paralelamente.  Podemos hacerlo primero con ayuda de los bastones y posteriormente sin bastones adoptando una posición de base.


 


4. Giro en paralelo hacia un mismo lado repetidamente. GUIRNALDA EN PARALELO
Es igual que el ejercicio número 2, con la excepción de que ahora no abriremos en ningún momento la cuña.  Nos seguiremos ayudando de la extensión al tomar la trayectoria hacia la pendiente, y flexionando ligeramente al girar y derrapar.


 
5. Giro en paralelo hacia adelante y hacia atrás. LA HOJA MUERTA
Se hace un giro en paralelo de manera que al final de la curva, dejamos subir los esquís hacia la pendiente notando como nuestro peso se adelanta. Después dejamos caer nuestro peso hacia atrás y nos deslizamos en dirección contraria.
Antes de hacer este ejercicio, es idóneo aprender a hacer la cuña hacia atrás, lo cual nos dará entre otras cosas confianza al deslizarnos hacia atrás y a controlar el frenado.



6. Paralelo derrapado. PARALELO ELEMENTAL
Y por fin podemos intentar hacer nuestras primeras curvas en paralelo. Es muy importante que los esquís entren siempre paralelos y de forma simétrica, es decir, que al girar uno no entre antes que el otro a la curva sino que a la vez, y ejerciendo más presión sobre el esquí exterior.
Es importante respetar los tiempos de la curva para no girar antes de lo necesario haciendo movimientos bruscos y que fuerzan el deslizamiento así como nuestros movimientos.


* El paralelo elemental se completa con la realización  de la clavada de bastón, cuyo aprendizaje se introduciría a continuación. Por ello, dedicaré un artículo concreto a su explicación e importancia.








                   Para ver mejor el vídeo pincha aquí: Iniciación al paralelo



* La iniciación y progresión al paralelo es mucho más amplia y más completa que lo expuesto, ya que se requiere trabajar muchos más gestos técnicos aparte del derrapaje. Cada persona, en función de sus capacidades y características requiere de una progresión determinada (orden, número, nivel, y elección de los ejercicios).

Cada escuela y cada profesor recoge su propia metodología. A veces muy diferentes unas de otras. Por ello, señalo que los ejercicios de este artículo así como el orden en que los he presentado, están acorde con lo que yo experimenté a modo personal y con lo cual se obtuvo buenos y rápidos resultados.



1 comentarios :

Esteban dijo...

Recuerdo cuando aprendí a esquiar. Yo lo hice en la pista de esquí de Leiratiegos en León cuando visitábamos la ciudad con mi familia (y lo sigo haciendo) y nos alojábamos (como ahora también) en la casa rural La Bolera (http://www.hotelrurallabolera.es/). Los profesionales son muy atentos y te explican todo al detalle y te dan consejos. Ahora ya me muevo como pez en el agua sobre los esquís. Es más, hace dos semanas estuvimos en esa casa rural de León y, por supuesto, fuimos a esquiar.

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