lunes, 4 de febrero de 2013

LOS PUNTOS CLAVE


Me encuentro a mitad de proceso y voy por buen camino. Hoy es mi día número 25 de esquí y me quedan aproximádamente unos 30. ( Más o menos días dependiento de algunos factores que no podemos preveer).

He creído interesante poner los puntos claves que han acelerado mi proceso de aprendizaje. En mi caso, es evidente que no puedo acumular horas de experiencia de esquí en sólo 50 o 60 días.  Pero lo que sí puedo acumular son pasos firmes y contundentes. Sea cual sea el nivel de esquí que alcance, lo importante es que ese nivel sea real. Sin carencias. Un nivel en el que me sienta con una plena capacidad de control sobre mis esquís.

Es por ello que en este proyecto prima la calidad ante la cantidad. Es decir, contar con ese ojo clínico para encontrar los ejercicios adecuados a mis capacidades, progresión y entendimiento. Tarea de la cual se encarga mi entrenador.
Es un método de aprendizaje eficiente. Es decir, que haciendo una buena utilización de los recursos, consiga alcanzar unas metas en menos tiempo de lo normal.
¡Y cuidado!, no estoy diciendo que la experiencia no sea importante y necesaria: CREO QUE LO ES. Pero en tanto a mi objetivo no puedo depender de ella. Sólo los resultados hablarán :-)

Teniendo en cuenta todo esto, me ha apetecido compartir 5 puntos claves de mi aprendizaje. Lo que siento que más me ha ayudado a progresar hasta el momento.

1.  JUGAR CON LA IMAGINACIÓN
 ¿Pensáis que no somos como niños? Pues dejadme deciros que en cuanto a aprendizaje lo podemos ser y mucho. Existen movimientos, sensaciones e ideas que se pueden explicar haciendo uso de la imaginación. Un arma a veces más potente que las explicaciones técnicas con las que a veces nos tenemos que parar a pensar.
A lo largo de este tiempo hemos ido poniéndo nombres a algunos ejercicios que han sido potentes para avanzar. Nombres diferentes, divertidos, con los que entendía inmediatamente lo que debía hacer.

Os pongo dos ejemplos:

"La lata": Para mí es uno que todavía ronda por mi cabeza. Ya desde que comencé a hacer los giros en cuña, no había manera de transmitirme el "concepto" de angulación.
La idea fue imaginar que al realizar el giro, apretaba una lata de refresco con mi cadera.
¡Fue la clave del momento! Lo pillé a la primera. Para mí mucho más fácil que si me hubiera dicho por ejemplo que realizase un movimiento de aducción de la cadera.


"El acantilado": Esta idea surgió hace no mucho. Mi respeto a la pendiente hacía que inconscientemente mi cuerpo se echara hacia atrás al comenzar los giros.
Para evitar que esto sucediera se me hizo imaginar que al entrar en la curva, me acercaba a mirar un acantilado, precipicio o agujero. Primero lo hice en parado y luego lo apliqué en movimiento. Desde luego imaginarme esta situación tuvo su efecto. Conseguí colocar mi cuerpo correctamente y lanzarme hacia la pendiente con más seguridad.


 
2. EJERCICIOS EN PARADO
Pueden resultar un rollo. Pero dedicarles unos minutos compensa muchísimo.
Estos ejercicios se suelen hacer lentamente, por lo que uno tiene la capacidad de asimilar los movimientos de una forma consciente y con un alto grado de concentración. Tienen una transferencia plenamente directa al esquiar y los resultados se ven practicamente enseguida.



3. ESQUIAR CON UN ESQUÍ
Este ejercicio lo utilizo mucho como calentamiento. Aprenderlo requiere paciencia y no resulta fácil. Pero gracias a él he logrado sentir de manera muy efectiva los apoyos de mis pies, así como el movimiento de flexión- extensión de las rodillas al hacer los giros.
Me atrevería a decir que si no te posicionas bien es casi imposible hacerlo sin caerse. Pero cuando lo logras... no dejas de sorprenderte.



4. DEMOSTRACIONES Y VÍDEOS
Importantísimo poder ver como hace los ejercicios mi entrenador. Pero no sólo eso, sino también la capacidad que tiene de imitarme. Al identificarme con los movimientos consigo volverlos a hacer de manera adecuada.
Este efecto lo tienen también los vídeos. El feedback es instantáneo.
"Siempre que hacemos un vídeo mi entrenador y yo intentamos verlo lo antes posible para identificar y valorar tanto las cosas que hago bien como aquellas que debo de mejorar".



5. SEGUIR LA TRAZADA DEL PROFESOR
A día de hoy no he sido capaz de esquiar tan bien como cuando lo hago siguiendo la huella de mi entrenador. Aunque poco a poco voy consiguiéndolo.
Seguir una trazada idónea al nivel, velocidad y radio de la curva adecuado, obliga a esquiar "sin pensar" automatizándo los movimientos día tras día.



1 comentarios :

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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